Información con respecto a la adopción de niños haitianos

Estimados lectores de este blog:

Muchos me han pedido que averiguara y les transmitiera información sobre el procedimiento a seguir para poder cumplimentar la adopción de un niño en Haití.

Los informes que siguen a continuación es lo que he podido recabar, son textuales, y espero que les sean de utilidad.

Solamente les pido a aquellos que puedan concretar este acto tengan a bien remitirme una foto del bebé para documentar mi álbum de bellos recuerdos.

Mayo de 2010





Cuerpos y Almas

Mi cuerpo está cubierto con borceguíes negros, chomba verde y pantalón camuflado verde haciendo juego con la chaqueta que muestra una cruz roja en uno de los brazos como distintivo del grupo de salud. Parada frente a mí está una persona vestida con una chomba marrón, pantalones camuflados y borceguíes marrones. Se trata de un nativo de Chile cuyo atuendo es el uniforme de todos los integrantes de la misión militar chilena en Haití. Mientras nos muestran las instalaciones del Batallón Carreras instalado en Cap Haitien esta persona me es presentada por un suboficial de aquel país.

Cualquier militar responde a una presentación mencionando su rango y su apellido a continuación. Inmensa fue mi sorpresa cuando, de un esperado “mayor”, “suboficial”, “cabo primero”, etc, y sobre todo teniendo en cuenta la vestimenta, brotó de su boca la denominación “capellán” y un apellido que no recuerdo. Siempre me pareció discordante y paradójica la figura de un capellán rogando a Dios por el éxito y la vitalidad de los integrantes de su ejército y por el otro lado, o sea en las filas del ejército enemigo, otro capellán pidiendo lo mismo. En menudo compromiso lo ponen al supremo creador.

No es mi intención en estas líneas hacer una apología de los diversos errores de la religión ni discutir sobre aquellos puntos conflictivos, es más, situaciones como éstas llevan a reflexionar, inclusive a auto cuestionarse.

Esto quiere decir que en ocasiones uno acostumbra a observar y criticar, a veces no sin dureza, acciones o actitudes en el prójimo y no se detiene a evaluar críticamente las propias.

Y a resultas de algunos pensamientos brota el siguiente resultado:
El desarrollo de mi vida se ha dado en tres profesiones, bioquímico, farmacéutico y docente; las dos primeras son áreas específicas de la salud y para definirlas en algún sentido, aunque sea metafórico, el objetivo final de éstas es reacomodar o colaborar en el reacomodo de cuerpos, que por alguna causa están rotos o funcionan erráticamente, o trabajar en la prevención para evitar que lleguen a este nivel de disfunción.

Los integrantes de las fuerzas armadas persiguen objetivos exactamente opuestos a los que me planteo como miembro del equipo de salud. Por supuesto, para con el enemigo.

El sólo hecho de estar temporalmente en las filas de esta institución hace que esté involucrado plenamente en sus actividades y consignas, al punto tal que, cuando yo habitualmente hablo de ejercicio profesional en este ámbito, el término equivalente es rol de combate, aunque el mismo resulte un tanto extraño y hasta ligeramente chocante, al menos para mí. Así, el rol de combate de un cocinero es alimentar a la tropa; el del chofer, transportarla; entonces el del farmacéutico es atender el cuidado de la salud.

Planteado de esta manera el tema, estoy realizando la actividad para la que me he formado pero con una aparente o real discordancia o incongruencia con los principios filosóficos de mi persona.

Volviendo entonces al capellán, parecería que mis dudas, críticas o análisis serían tan válidos para él como para mí; o sea que si pude haber puesto en tela de juicio algunas actitudes, en esta oportunidad parecería que puedo haber perdido la autoridad moral para ello.

Habría pues una única diferencia entre ambos: mi actividad se desarrolla principalmente en los cuerpos mientras que la de este buen señor es principalmente en las almas.

Mayo de 2010



MI-8

En los años ' 73 y ' 74, mientras cursaba mis estudios universitarios en Córdoba, utilizaba, como tantos otros estudiantes de esa época, un colectivo para ir desde el centro a la universidad. Estaba puesto al servicio de los educandos para transportarlos al comedor de esta casa de altos estudios. Era un armatoste, gris, desvencijado y ruidoso y que cumplía fielmente su misión diaria. Aproximadamente por esa época se estaba fabricando en Rusia una máquina voladora llamada “helicóptero” que responde a la nominación MI-8 y que el día 16 de abril de 2010 fue la encargada de transportarme desde Puerto Príncipe hasta Cap Haitien, a los fines de disfrutar de mi licencia mensual correspondiente. Era mi primera experiencia en este tipo de aeronave y me sentía tan ansioso como un niño que sube por primera vez a una calesita.

Este helicóptero está al servicio del personal de la Minustah de la ONU y efectúa diariamente el trayecto Puerto Príncipe – Cap Haitien y viceversa. A las 6 de la mañana estaba en el aeropuerto haciendo el check in y a las 7,30 embarqué en ese bólido de un color blanco maculado por el hollín desprendido de sus gases de escape y con las letras UN pintadas en su fuselaje. El habitáculo de pasajeros tenía unas dimensiones de unos 4 por 2 metros, con bancos en los laterales que daban cabida a unas 16 personas que quedaban sentadas con las ventanillas a sus espaldas. Entre ambas hileras, en la parte central, iba el equipaje sujeto por una malla de contención.

Al color gris perla de su interior lo definiría como gris ruso, pues todo lo proveniente de ese país lo relaciono con ese color. Carteles indicadores escritos en ruso y en inglés, todo chapa y remaches más la sensación, luego del arranque de sus motores, de que se podía desarmar en mil pedazos podían conformar un ambiente sicológicamente hostil para alguien susceptible, pero cuando uno se guía por la lógica de que no pueden estar utilizando un vehículo que no brinde mínimas garantías de seguridad y confía en ello, cualquier temor desaparece, entonces todo se reduce a disfrutar la experiencia.

El habitual cosmopolitismo que impera en este ambiente se veía reflejado en la composición del pasaje: un policía canadiense; un policía yankee; 3 militares nepaleses; algunos civiles sin insignias a la vista; el personaje del vuelo, un yogui indio con una túnica naranja acompañado por un asistente local parecido a Bob Marley; dos militares uruguayos; un brasilero; a mi derecha iba la mulatona, una haitiana de unos 50 años, voluptuosa y además gordota y, por último, dos militares argentinos con su uniforme verde: Gonzalo y yo. Unos quince individuos en total.

El despegue es suave, emocionante como todo el vuelo, me sentía muy feliz con lo que estaba viviendo, uno de mis objetivos al venir a Haití se estaba cumpliendo. Resultaba muy dificultosa la observación por las ventanillas pues estaban a mi espalda, por lo que desabroché mi cinturón y aún así incomodé a mi columna para que mi mente disfrutara del paisaje. El día tenía un lindo sol por lo que se veían claramente muchas montañas de baja altura y valles entre ellas, un par de lagos de buen tamaño, algunos cultivos y las clásicas casas en el medio de la nada que uno ve en otras latitudes y se pregunta cómo hacen para vivir allí. Este tipo de viaje es más disfrutable que el de un avión, pues como el vuelo es a baja altura -estimo que entre 700 y 1000 metros- no hay nubes que impidan la visualización.

El helicóptero realiza una primera parada en una ciudad llamada Hinche y luego una segunda en Fort Liberté haciendo mis delicias pues no solamente disfrutaba del vuelo sino de los aterrizajes y despegues que son la parte más linda de esto.

En Fort Liberté se quedó la mulatona y mientras esperábamos la partida nos acercamos con Gonzalo al yogui, pelo un poco largo, barba mediana, medio petisón y gordito, de sonrisa afable. Nos contó, un poco en inglés y otro poco en español, que era supervisor de jardines de infantes y escuelas primarias y que iba a Cap Haitien a dar charlas sobre filosofía yoga, que conocía Argentina, Brasil y muchos otros países de América. No me quedó muy claro lo de “supervisor”, en el sentido de que no sé para quién trabaja -me olvidé de preguntarle-, pero indudablemente su aspecto físico, su indumentaria, la túnica naranja y su actividad le daban un gran toque de pintoresquismo a esta aventura.

A eso de las 9,30 arribamos a Cap Haitien, la segunda ciudad de Haití, con una población de 120 mil habitantes, sita en la parte norte de la isla en las costas del Mar Atlántico.

El viaje de regreso fue mejor aún porque había un sol casi pleno, algunas ventanillas venían abiertas lo que permitió que tomara centenas de imágenes fotográficas. En ambos viajes se nos proveyó de auriculares para proteger los oídos del ruido de este mastodonte. En el de ida los usé, en el de vuelta los evité totalmente ya que era tolerable y no quería privar a mis sentidos de ningún registro. Terminé exultante esta aventura tras haber vivido dos viajes apasionantes y felicísimo por haber disfrutado cada minuto de ellos.

Mayo de 2010


Reloj biológico universal

Muchos animales tienen relaciones particulares con los seres humanos. Así, el caballo es utilizado como medio de transporte, el perro como guardián, la paloma como correo y el conejito de indias como conejito de indias, entre otros. El gallo, ancestralmente, ha realizado una actividad específica y única: ha sido el encargado de indicarle al hombre el fin de su vigilia comunicando la aparición del astro rey, el sol, mediante la emisión de sonidos especialmente conocidos como el canto del gallo u onomatopéyicamente como ki-kiriki.

En el predio del Hospital Militar Reubicable, sito en Haití, pululan algunos ejemplares de estas gallináceas, correspondientes a una variedad con un porte un tanto más pequeño que los que solemos ver en Argentina, y con plumas cuyos colores alternan el negro, el marrón y el blanco. Nos, los integrantes del personal del hospital, desde un primer momento nos sentimos sorprendidos e intrigados ante una misteriosa costumbre de estos animalejos que consiste en emitir su característico canto en horas que se clasifican como inusuales para el mismo; en pocas y simples palabras, estos gallos cantan cuando se les antoja (en apariencia) sin importar siquiera si es de día o de noche.

Al principio no le di mayor importancia a este fenómeno pero con el transcurrir de los días y ante la reiteración constante del fenómeno, la curiosidad fue creciendo. Entonces comencé con la observación y el registro minucioso de los momentos en que ejecutaban sus particulares registros sonoros. Como en todo exhaustivo trabajo de campo, tras una colección apreciable de datos se imponía a continuación un análisis de los mismos para encontrar alguna regularidad. Dicha regularidad no aparecía a simple vista y uno parecía estar frente a una de las claves como las que encontraban los personajes literarios del Código Da Vinci. Estaba tras la búsqueda de un Santo Grial de naturaleza animal.

Lo llamativo en los datos es que el canto se producía en determinados momentos del día pero con un leve desplazamiento horario que se evidenciaba con el correr de los días. Convencido de que el comportamiento de estos gallos respondía a algún patrón de conducta y de que ésta no era aleatoria, ocupé gran parte de mi tiempo de caminatas en solucionar este enigma, hasta que en un momento se vislumbró una idea bastante alocada pero aún por el hecho mismo de serlo no debía ser desechada, así que abandoné la caminata y recurrí presuroso a la búsqueda informática. Y ahí estaba, claro como el agua.

El Gallo Claudio, Olegario el de Doña Jovita, el gallo Pinto del cancionero popular, son muestras de algunas de estas aves que han trascendido las fronteras del gallinero y ahora, una vez develado el misterio y que por tal ha dejado de serlo, seguramente el Gallo Haitiano se va a convertir en otra figura famosa y, con el tiempo, legendaria.

La explicación del fenómeno era simple, casi inverosímil, pero la concordancia de los datos hace esta hipótesis contundente. Ocurre que en el entorno próximo al hospital hay un cosmopolitismo muy marcado. Con sólo cruzar la calle encontramos lugares en que están alojados guatemaltecos, chilenos, jordanos, españoles, uruguayos y gente de otros varios países del mundo. Lo que hacen estos plumíferos, mediante una expresión muy sutil y particular de su labor natural, es anunciar el momento en que el sol sale en los respectivos países de origen de los seres humanos a quienes alcanzan con sus sonidos.

Como podrán imaginar, este estudio es la apertura de una nueva puerta al conocimiento que genera nuevos interrogantes tales como, por qué y para qué tienen este comportamiento, cómo hacen el reconocimiento de nacionalidades, cómo determinan los horarios de salida del sol en los lugares de origen de las diferentes personas, etc.

Así es la ciencia, con cada nueva puerta que se abre, aparecen una multitud de otras nuevas por abrir.

PD: Si el lector llegase a creer que la actividad que uno desarrolla en este lugar es tan escasa que a uno le puede sobrar tanto tiempo como para tomar un registro exhaustivo de los cantos del gallo está muy equivocado, pues este relato es totalmente imaginario a excepción de la realidad de los aparentemente aleatorios ki-kirikises. El hecho de que estos gallos cantan a cualquier hora es totalmente cierto y por lo tanto la pregunta sigue en pie: ¿Por qué cuernos cantan a cualquier hora?
A propósito… acaba de cantar un gallo. En estos momentos son las 11,30 PM en Haití. Caramba, qué casualidad, está saliendo el sol en Nepal…


Mayo de 2010


Pliegue, despliegue y repliegue

Argentina tiene, desde hace casi seis años, efectivos militares al servicio de las Naciones Unidas dentro del programa Minustah. Actualmente la cantidad de efectivos presentes en este país es del orden de aproximadamente 560 individuos de los cuales unos 60 pertenecen a la unidad aérea que dispone de dos helicópteros que están al servicio de la ONU, otros 60 que forman parte del Hospital Militar Reubicable de la Fuerza Aérea Argentina y algo más de 400 efectivos que se hallan en una base en la ciudad de Gonaives ubicada a algo más de 150 kilómetros de Puerto Príncipe.

El recambio de estos efectivos se realiza cada 6 meses y cada período constituye lo que se da en llamar una misión. En estos momentos transcurre la misión Haití XII. El recambio se hace en dos etapas, generalmente en un intervalo de una semana. En esta oportunidad la trasposición de individuos correspondientes a las misiones Haití XI y XII se efectuó los días 31 de marzo y 7 de abril. El 31 salió un avión charter de Buenos Aires con cerca de 250 personas y ese mismo día, previo reabastecimiento, regresó a Argentina con la misma cantidad. Las otras 250 personas que fueron a Haití lo hicieron el día 7 de abril y el mismo día se completó el regreso de los restantes. La discrepancia de 60 individuos en la suma total se debe a que la gente del grupo aéreo no se ajusta a este cronograma. En términos militares al acto de llegada de la Misión Haití XII se la denomina despliegue y el acto contrario, el regreso de la Haití XI constituye el repliegue.

Ambas circunstancias son altamente emotivas, los que llegan lo hacen con una ilusión de aventura, con una expectativa intensa, con ansiedad y, porqué no, alegría por la llegada a este mundo tan particular. Los que se van tienen sentimientos encontrados, por un lado, por ese tan esperado regreso a su hogar, a sus seres queridos de toda la vida, a su cama, a su cocina, a su pueblo, a su plaza, a su iglesia; y por otro lado, con la nostalgia de abandonar a un grupo de seres humanos con los que forjaron vínculos intensos en los meses previos de convivencia.

Tanto para los que llegan como para los que se van y por los motivos antes expuestos, entre despliegue y repliegue ocurre un pliegue… en el corazón.

Abril de 2010




Lo que me costó el amor de Laura

Un título robado a otro autor es sencillamente plagio, así que humildemente pido perdón a Alejandro Dolina por la usurpación pero la correlación con el relato es tan intensa que no pude vencer la tentación.

Una mañana de lunes, cerca de las 9 horas, un hotel del tipo all inclusive en una ciudad del Caribe, un desayuno compuesto por café y algunos bocados dulces, un clima medianamente caluroso pero con una humedad superior a la agradable, un sol que brilla intensamente y el tan infaltable como inacabable ritmo musical tropical en medio de jardines intensamente forestados y adornados con fuentes, peces y aves acuáticas configuran un entorno imposible de no disfrutar. El cerebro se regocija con algún pensamiento o idea interesante, o vaga en la nada, y la vista se pierde por cualquier lado cuando, repentinamente, ambos son alterados suavemente por una figura que atraviesa el campo visual a la vez que el sentido auditivo es puesto en alerta con un: “Hola, puedo sentarme?”

Las irrupciones violentas en nuestros sentidos en ocasiones producen un retardo en la respuesta y éste es mayor cuando el motivo que lo produce es portador de un intenso bagaje de terror o de belleza. En este caso se trata de lo segundo.

Unos ojos pequeños y vivaces, unos dientes perfectos y blanquísimos, un pelo ligeramente ensortijado que le llega a la altura del mentón, unos rasgos que confieren una belleza singular a ese rostro apenas maculado por una nariz en proporción ligeramente superior a la deseable, uñas postizas muy largas y esculpidas, algo de bijouterie… Una remera roja muy simple y un ajustadísimo pantalón hasta la rodilla permitían imaginar un cuerpo delgado con proporciones cercanas a la perfección y estaban encargados de la infausta tarea de cubrir gran parte de la piel ebánea de quien respondiera a mi “Cómo te llamás” con: Laura…

- Yo soy Jorge, eres del grupo de entretenimiento?
- Sí.
- ¿Cuántos años tienes?
- Veintidós.
- ¿Hace mucho que estás trabajando aquí?
- Tres meses.
- ¿Estudiaste baile?
- Sí.
- ¿Dónde?
- En una academia.

Lo que prometía ser un diálogo fue tan sólo un interrogatorio, pero todo era subsanable o compensable con sólo contemplar el rostro angelical del espécimen humano al que estaba enfrentado. Sus manos trabajaban hábilmente en la elaboración de un sándwich bastante generoso en tamaño y en relación a su menudo cuerpo, la conversación seguía en un tono interrogativo, mis ojos se deslizaban recorriendo cada parte de su hemicuerpo que emergía tras la mesa del desayuno, tanto esfuerzo contemplativo, un tanto libidinoso, arrojaba sobre mi visión una especie de tul, una creciente y persistente obnubilación.

Con su cabeza inclinada unos cuarenta y cinco grados, levanta esos ojos, y no conforme con esa mirada que todo lo decía se empeñó en reafirmarlo con la palabra: “Deseo hacer el amor contigo”; el instinto, la preservación y una agilidad mental exquisita ante el imprevisto generaron una rápida y expeditiva respuesta: “¿Tu habitación o la mía?”. En menos de cinco minutos y luego de transponer el dintel de la puerta, comenzó un escarceo corporal donde manos y labios se alborotaban y recorrían ansiosos y presurosos cada centímetro de cada cuerpo en un crescendo vertiginoso que hacía eludir el calor tropical al punto de transformarlo en una brisa casi gélida. La fusión había transformado los cuerpos en una masa casi informe rodeada por un halo térmico de cuyo interior emanaba una llama que comenzaba a aparecer por los costados y al cabo de un corto tiempo los envolvía por completo y se podría decir que era un abrazo abrasador.

Esa llama fue apagada por ese asesino natural que tiene el fuego; una catarata de agua, y a través del manto de niebla producido por el aerosol de sus gotitas, observo la figura de Laura que se levanta de la silla en el lado opuesto de la mesa, recoge su plato y su vaso y se despide con un “Gracias, fue muy lindo que compartiéramos el desayuno”.

En un instante la veo alejarse… Contemplo su bello y grácil cuerpo…
Una pequeña desazón pero con algo de alegría me invade.

La mayoría de los hombres de tez blanca albergan en su conciencia el secreto y vivo deseo de tener una experiencia amorosa con una mujer de tez oscura, anhelo inspirado en la tal vez mítica creencia de la pasión casi desenfrenada que puedan tener estas ninfas en materia sexual.

Quedé convencido de haber vivido una realidad, o al menos se trató de algo tan vívido que fácilmente se puede decir que lo fue.

En el fragor del relato casi me olvido de relacionar a éste con el título; habitualmente esta clase de amor tiene un costo, o sea que no es una correspondencia de sentimientos, sino una transacción en la cual se dice que se intercambia amor por dinero cuando en realidad es un intercambio de sexo por dinero. Y como deseo mantener esa especie de hipocresía me voy a seguir refiriendo a ello como amor, por lo tanto debo comentarles cuánto me costó el amor de Laura: ¡Nada! ¡Sí, simplemente nada! Y la explicación de esto deriva precisamente del famoso adagio popular: Soñar… No cuesta nada.

Abril de 2010



Restavek

La restavec o restavek es una contracción gramatical que deriva del francés reste avec y se traduce como "que se queda con". Es una costumbre sociocultural que se manifiesta en una parte de la sociedad haitiana y consiste en el hecho de que un niño, generalmente de sexo femenino, es enviado por sus padres a trabajar en un hogar que lo acoge como empleado doméstico. Esto ocurre cuando los padres carecen de los recursos necesarios para mantener al pequeño. Restavek es el término que se utiliza para referirse a cualquier niño viviendo con una familia que lo ha recibido, pero por lo general se refiere específicamente a aquellos que son víctimas de abusos.

La Restavec según Maxon ...

El niño que está como restavec trabaja mucho más que los demás niños de la casa, come menos y generalmente las sobras, no se sienta en la mesa principal de la familia porque es considerado un integrante “de menor calidad”.

Cuando una niña que ha sido cobijada en uno de estos hogares entra en su pubertad y comienza su desarrollo sexual, en ocasiones es sometida sexualmente por el jefe del hogar, no siempre con acceso carnal violento, sino que la niña no puede resistir la presión en que se halla debido a la dependencia que tiene de esa persona. También existen casos de pedofilia pero no es tan habitual debido a que es una práctica muy condenada por la sociedad y principalmente por la religión. Es menester resaltar el profundo sentido religioso del pueblo haitiano que ayuda en parte a mitigar este flagelo.

Algo más de la mitad de estos niños concurren a la escuela, pero su educación es de menor calidad porque van a la escuela “de la tarde”, a eso de las 16 hs. Esto se debe a que el niño después de una ardua jornada de trabajo llega a la escuela muy cansado, por lo que su acopio de conocimientos es pobre y en consecuencia también lo es su rendimiento académico. Sumado a ello, el carecer de un grupo familiar acorde para acompañar ese proceso educativo hace que la posibilidad de que logre una educación buena y por ende una incursión social exitosa sea probabilísticamente muy baja.

Actualmente hay unos 300.000 niños en este sistema. En los últimos treinta años esta práctica ha disminuido, pues se realizaba mayoritariamente con niñas, y éstas, al mejorar en este período su acceso a la educación, pudieron evadir de esta manera esta condenable condición social.

Como recordarán Maxon es haitiano y además está por obtener su licenciatura como Trabajador Social por lo que esta doble condición lo transforma en una palabra autorizada en el tema. Notense las similitudes, con la siguiente traducción y adaptación sobre el tema obtenida de Widipedia.

La Restavec según Wikipedia...

Historia:
La pobreza y la esclavitud han sido vinculadas a la cultura haitiana desde que España y Francia se dividieron la isla La Hispaniola. En 1804, Haití proclamó su independencia. Los haitianos ricos, de piel clara, controlaron el gobierno. Las familias que no tenían suficiente dinero para alimentar a sus hijos, ante la promesa de una vida mejor para ellos, recurrieron cada vez más a esta costumbre, transformándose estos niños en esclavos que “pertenecían” a la familia acomodada que los hubiera acogido. Una vez adquiridos, estos niños perdían todo contacto con sus familias y, como esclavos del pasado, a veces se le daban nuevos nombres para su conveniencia.

Características: Generalmente se trataba de niñas negras de alrededor de los 9 años de edad aunque también hay algunos adolescentes. Jóvenes que nacieron en la pobreza y muchos que han sufrido algún tipo de abuso sexual psicológico y físico. Ni ellos ni sus padres tienen voz política o social, por lo que no puede determinar su futuro. Muchos de los padres envían a sus niños a ser restavecs porque piensan que van a vivir una vida mejor, pero muchas veces este no es el caso.

Condiciones: Los niños restavecs trabajan muchas horas y no reciben sueldo a cambio. No disfrutan de los juegos como los demás niños de su edad y las horribles condiciones de trabajo no son buenas para su salud. Tienen que trabajar demasiadas horas, de sol a sol, como un sirviente adulto, lo que sobrepasa la norma cultural para el trabajo de los niños en el hogar. Reciben alimentos y ropa de inferior calidad respecto de los otros niños del hogar, duermen en el suelo en lugar de en una cama, y no disponen de tiempo para jugar. El niño restavec debe usar términos formales cuando se dirige a sus superiores sociales, incluyendo a casi todos los otros miembros del hogar. Estos niños muchas veces no asisten a la escuela, y los que lo hacen tienen mayor tasa de repitencia y de deserción escolar que los niños de familias acomodadas. Algunos de estos niños sufren acoso sexual de sus dueños.

Estado actual: Las familias de Haití que no pueden mantener a sus hijos los siguen enviando para ser restavecs. Haití es una nación de ocho millones de personas y 300.000 de sus niños son restavecs. Este particular tipo de servicio doméstico es una suerte de "naturaleza oculta" con cierto grado de complacencia social. Los empleadores y otras personas de élite quieren a estos restavecs porque saben que pueden pagar poco o nada de salarios y los niños tienen más energía como para trabajar más horas.

La pobreza y la inestabilidad política continúan aumentando. Observadores de derechos humanos informan que el número de restavecs continúa incrementándose de manera espectacular. La mayoría de la gente se deshace de sus restavecs cuando cumplen los quince años, porque se aprobó una ley que establece que a esa edad todas las personas deben cobrar sueldo. Por lo tanto, estos niños son arrojados a las calles y tratan de sobrevivir.

Se cree que el terremoto de 2010 provocará que muchos más niños se conviertan en restavecs, pues muchos de los nuevos huérfanos podrían ser entregados por los parientes lejanos que no pueden cuidar de ellos.

Abril de 2010



Los comentarios en el blog...

Nos han preguntado como realizar "comentarios" en el blog y una manera didáctica de explicarlo sería accediendo al siguiente link:

http://www.slideshare.net/blogdetics/publicar-comentarios-en-un-blog

Les cuento que los COMENTARIOS SIEMPRE ENRIQUECEN ya que son los nexos de unión entre esta web y las personas que nos visitan...

En ellos, nuestros visitantes, pueden dejarnos sus consideraciones e impresiones... y demás está decirlo:

"SU OPINIÓN NOS INTERESA"

Un visionario

Hace unos meses atrás fui motivo de escarnio, burla y mofa casi popular en mi círculo más íntimo de amistades por haber concretado la adquisición de un artículo, tan novedoso como práctico, destinado a mitigar la molestia causada por algunos insectos. Esta acción fue, como dijera, motivo de chanza de algunos familiares y amigos que no supieron ver o no tuvieron la capacidad de aceptar, como suele ocurrir en muchas ocasiones, el espíritu visionario de la gente que los rodea.

Unos pocos días después de llegar a Haití, y recorriendo un mercado popular, me llevé una inmensa sorpresa. Entre los productos exhibidos para la venta estaba el mismo artículo que había generado mis pesares: “La revolucionaria paleta matamoscas eléctrica”. El ingenio y la agudeza humana llevada a su expresión más genuina, el comercio, había hecho extensiva la letalidad de dicho instrumento a otro insecto mucho más popular en esta isla: el mosquito.


Este elemento permite no solamente el exterminio de estos molestos insectos sino también la realización de una actividad física que contribuye a moderar el sedentarismo propio de nuestros tiempos. Puede servir además, dada su morfología, para efectuar una práctica, tanto más intensiva cuanto mayor sea la polución de insectos, y perfeccionar, si falta lo hiciere, el drive, la volea y el smash. En consecuencia, su uso desde temprana edad aumenta la probabilidad de que el seno de cualquier hogar cobije a un futuro émulo de David Nalbandian.


Se podría discurrir durante páginas y páginas las innumerables ventajas adicionales o derivadas de este particular adminículo, pero es mejor que cada adquirente lo descubra en forma personal, casi como una aventura del conocimiento.

Adjunto imagen testimonial, como elemento de prueba, con la intención de limpiar parcialmente mi prestigio y buen nombre, mancillado vilmente por cierta gentuza, y abrigo la esperanza de que en el futuro puedan tener un espíritu más amplio para así poder percibir las sensibilidades particulares de su entorno humano.


Como frase de despedida recurro a un vulgarismo popular: ¡Tomá pa' vos!



Abril de 2010




Serge, el profeta

Serge Desir en haitiano, o Sergio Santana en dominicano, es el nombre de este nativo de Haití que en el año 1986 emigró a República Dominicana.

Manifiesta casi espanto hacia los políticos de su país natal, de quienes no duda en afirmar que “están apoyados por el demonio”, sino, Haití no podría estar tan mal, pero tiene la esperanza de que Dios los va a ayudar para mejorar la situación.

Sin conocerlo puedo asegurar que se trata de una persona muy estoica, pues tuvo la virtud de soportar con notable impasibilidad las dudas, indecisiones y tribulaciones en que incurrieron dos damas compañeras de misión antes de decidir cuántos y cuáles de los pareos que él comercializa en las playas de Dominicana finalmente iban a comprar.

Luego de ello, este haitiano-dominicano flaco, alto, de blanco ropaje y cabeza rapada, recoge su mercadería colmando sus brazos, hombros y manos con decenas de prendas. Se va, avanza cuatro o cinco pasos, se detiene, da una media vuelta y de su bocaza enmarcada por gruesos labios emanan unas palabras muy particulares, “Ah, y recuerden, Argentina, que en julio salimos campeones”. Me sorprende la forma de expresión y no alcanzo a entender si quiere decir que el campeonato va a ser ganado por Haití o República Dominicana, los cuales no sé si serán de la partida, o se está refiriendo a Argentina y por ello, le pido que me lo repita.

Entonces dice claramente que Argentina va a ser el próximo campeón mundial de fútbol, que antes era hincha de Brasil pero después se hizo hincha de Argentina, que está convencido y que tiene mucha fe.

La paradoja me resulta atrapante: no he conocido a ningún argentino que piense igual que Serge. Resulta muy extraño encontrar a un extranjero que albergue más intensas expectativas de éxito, fe mediante, que la gran mayoría, por no decir la inmensa mayoría, del pueblo argentino.
Es lamentable decir también que esa pérdida de fe, de confianza o de esperanza de nuestro pueblo se haga extensiva a casi todas las instituciones políticas y sociales y a casi todas las actividades de la vida diaria.

El descreimiento hacia todo lo que sucede dentro de las fronteras de Argentina parece ser moneda corriente para sus habitantes. El “todo lo de afuera es mejor” parece ser objeto de culto, hace que perdamos la confianza en nosotros mismos y hasta la ilusión del cambio que pueda ser necesario. Ya va siendo hora de que recuperemos el sentir nacional, no un sentir hipócrita o falso, sino el que más se asemeja a la realidad.

Serge tiene, entre otros, un hijo de 19 años, y trabaja duramente para poder llevar adelante a su familia. Al menos tiene comida todos los días, por lo que está agradecido y se siente feliz y también quisiera tener una casa. Estas expresiones hacen que nuevamente vengan a mi memoria las palabras de Saramago: gente de poco tener y mucho sentir.

Lo de Serge no se trata solamente de fe, él soñó que Argentina va a ser campeón mundial y a él los sueños se le hacen realidad, en las últimas elecciones le había votado a Vargas pero luego, en sus sueños, vio que ganaba Leonel, que fue quien finalmente triunfó; a su manera y en su lenguaje me hace ver que éstas son profecías.

Cuando nos despedíamos le prometí que cuando fuéramos campeones mundiales lo llamaría. Invito a todo aquel que quiera, luego de los festejos, a hacer lo propio.

Su número de teléfono es 8295186318.

Hasta el momento conozco solamente dos personas que están convencidas de que Argentina es el próximo campeón mundial de fútbol: Serge y un tal Jorge Robledo.


Marzo de 2010



My personal sismographer

El título de este artículo vendría a representar un juego de palabras con cierto sentido de equiparación a la expresión Personal Trainer.

Así como algunas personas tienen a alguien preparado para atender el mantenimiento de su estado físico, desde mi llegada a Haití cuento con una persona que me provee de información sismológica.

Ocurre que luego del gran terremoto del 12 de enero, y más exactamente después de mi llegada el 24 de ese mes, ocurrieron una serie de pequeños y medianos movimientos telúricos. Casi todos ellos acaecieron en el horario en que habitualmente dormimos. Mi empatía con la almohada logró que evitara la percepción de esas desagradables manifestaciones de la naturaleza. Mi compañero de habitación, sanjuanino de nacimiento, tiene esa particular sensibilidad de la que suelen disponer muchos de los nacidos en esa zona en la que ocurren habitualmente estos fenómenos. A raíz de ello, cada mañana, al despertar, dispongo de un detallado informe sobre cantidades, horarios, duraciones y magnitudes aproximadas de los movimientos ocurridos en mis horas de sueño.

Esta introducción viene al caso para presentarles a Gonzalo Jesús Teijeiro, cordobés por adopción, traumatólogo por decisión. Accidental pero gratamente, el destino nos deparó la sorpresa de ser compañeros en esta aventura. Digo accidental porque el hecho de estar compartiendo la morada no fue una decisión nuestra sino que al llegar a Haití me asignaron un dormitorio y a él le indicaron que se “mudara” al mismo, quizás atendiendo al criterio de que ambos somos profesionales de la salud y, además, civiles. También habíamos compartido el dormitorio, junto a otros colegas, durante el entrenamiento en Buenos Aires.

Gonzalo es el primer adelantado de la Misión Haití XII, ya que al cuarto día de nuestro entrenamiento para la misma le preguntaron si estaba dispuesto para partir, y en algo menos de una hora estaba con los petates listos, actitud ésta que fue muy valorada y que puede ser un buen indicador de su personalidad. Por esta razón él llegó algo más de una semana antes que los otros 9 que arribamos en la fecha que antes indiqué. Tiene un espíritu afable, un carácter histriónico, jocoso y siempre está de buen humor. A pesar de la diferencia de edad –tiene 31 años contra mis 54- tenemos varios criterios y hábitos en común, tanto en el terreno de la salud como en el de las costumbres y estilo de vida.

A modo de ejemplo, toda persona pulcra que entra a nuestra habitación frunce un poquitín el ceño y los más confianzudos se atreven a hacer una observación sobre cierto grado de desorden imperante, a lo cual nosotros no vacilamos en aducir que se trata de un caos organizado o tal vez no tanto.

Siguiendo con Gonzalo, duerme bastante y profundo, siempre y cuando la tierra no comience a inquietarse, por lo que resiste el que yo duerma poco y ande jorobando a altas horas de la noche. Quizás pueda estar viendo en él al hijo varón que no tuve, pues al igual que las hijas mujeres que sí tengo, su personalidad manifiesta una importante presencia de la virtud de abnegación por el trabajo y el estudio, que dignifican y magnifican a todo buen ser humano.

Las gitanas pronostican un futuro de dudosa credibilidad mediante la observación de algunos signos en las manos. Gonzalo, con una técnica de observación similar, y a través de la lectura de otros signos, va a producir seguramente un cambio real y positivo en el futuro de muchas personas. Y por esa causa se va a trasladar, a fines de agosto del corriente año, desde Córdoba, la docta, hasta otro país que también tiene una Córdoba. Se trata de España y más precisamente de Madrid, donde va a dar comienzo a una especialización en cirugía de la mano.

Hemos firmado, implícitamente, un contrato de amistad, hasta que la misión nos separe. Luego, los caminos divergentes del destino se encargarán de ir diluyendo, o no, la misma.

Ésto vendría a representar un perfil muy somero de este gran muchacho que tiene el dudoso privilegio de haberme conocido y que, por carácter transitivo, tengo el honor de hacerlo conocer a mis amigos.

Marzo de 2010




Estimados amigos y lectores:

Todos los mensajes anteriores tenían un título particular, éste lo tiene más aún, y es precisamente ese: estimados amigos y lectores, pues no se trata de un artículo sino de un comunicado.

El pasado sábado tuve la oportunidad de ir nuevamente al orfanato, en visita oficial del Hospital Reubicable.

Llevamos una buena cantidad de alimentos, útiles, ropa y medicamentos y como habitualmente sucede trajimos mucho más de lo que llevamos; la carga afectiva y emocional fue como siempre enorme, regresamos con amor hasta el colmo.

Tuve la suerte de conocer a Rolande Celestin Fernandez. En sentido metafórico podríamos decir que uno se halla ante la presencia de un tanque de guerra haitiano. Una personalidad extrovertida, fogosa, vibrante es lo que dejó trasuntar los momentos de charla que pude mantener en los intervalos que permitía la ceremonia religiosa de la cual era su conductora. Rolande es la creadora y alma mater del Orfanato Rose Mine de Diegue y que mostré a través del artículo El gendarme, como para la presentación de Osvaldo Fernandez, el esposo de Rolande.

En esos momentos de charla fui conociendo otras partes del orfanato y tomando debida nota de carencias estructurales y de equipamiento del mismo.

La cocción de la comida es con la utilización de leña como combustible, el lavado de ropa es manual, los baños están en condiciones que distan demasiado de un ideal.

Se dice que una imagen vale más que mil palabras, por ello se adjuntan algunas de ellas.
Esta mañana estuvimos charlando con Osvaldo y confeccionando un listado de prioridades, de esta charla resultó lo siguiente con estimaciones aproximadas de costos:
  • Gastos de Inversión:

1)- Compra de cocina industrial, instalación y adecuación del espacio físico para la misma u$s 2400.

2)- Compra de lavarropas industrial (Costo no evaluado aún).

3)- Compra de generador de electricidad u$s 1700.

  • Gastos de Mantenimiento:

No evaluados.

  • Gastos de Funcionamiento:

1)- Gas para alimentar la cocina: no evaluado.

2)- Agentes de limpieza para el lavado de ropa: 70-80 u$s semanales (u$s 300 mensuales).

2)- Combustible para el generador eléctrico: u$s 12 diarios (u$s mensuales).

Algunos de estos números son estimaciones no presupuestadas prácticamente sino producto de una charla de amigosna que se emiten para una idea aproximada.

Algunos de ustedes me han expresado personal o epistolarmente vuestra voluntad de colaboración. Presento aquí fundamentos y necesidades de un lugar particular de Haití y con carisma argentino por la presencia de un connacional en el quehacer del mismo.

Se pueden efectuar ayudas puntuales o esporádicas y ayudas continuas o sostenidas y es por ello que se presentaron por separadas

Una forma de canalizarlas es a través de los datos mostrados en esta dirección web: http://www.juntosporhaiti.org/contacto.html

Quien la hiciera ruego tenga a bien hacerme llegar esa información por algún medio para poder hacer en algún momento un resumen de lo logrado.

También quedo a vuestra disposición por este medio para evacuar dudas o para cualquier tipo de consulta o acciones que pueda realizar para este cometido. Por último les comento que la semana próxima, más precisamente del 1 al 6 de abril , estaré en Argentina, enviado por la Fuerza Aérea para terminar trámites inconclusos, de manera que podré establecer contactos más directos con quien así lo prefiera.

No me ofrezco para traer materiales pues en Jovita ya se ha colectado una cantidad de ropa para los niños que colma mi capacidad de transporte. Pero en el caso de que vuestro interés en colaborar consista en ese tipo de ayuda ruego que se comuniquen pues hay algunas maneras de hacerlo, por ejemplo a través de los Cascos Blancos con quienes ya estoy en contacto.

Queridos amigos - nuevamente si vale como redundancia del encabezamiento - aquí estoy y aquí seguiré los próximos 4 meses cumpliendo mi actividad como farmacéutico y aprovechando la oportunidad para actuar como agente facilitador a los fines de poder mejorar la calidad de vida de de los habitantes de este país tan duramente castigado por el destino.

Un fraternal abrazo...


Marzo de 2010






La Jolie

Habitualmente no me dedico ni me importa demasiado lo que ocurra con, o lo que puedan hacer los personajes de la farándula, pero este es un caso sino especial al menos particular, pues de alguna manera involucra a compañeros de la misión argentina radicados temporalmente en Haití y tiene un componente de la ayuda humanitaria que tanto está necesitando el pueblo haitiano.

El personaje que nos convoca en este caso es ANGELINA JOLIE quien junto a su marido donó U$S 1 millón a la organización Médicos Sin Fronteras (Doctors Without Borders) para los trabajos que están realizando en dicha nación.
Noticieros de algunos medios explicaban que el dinero fue destinado a esta organización cuyo hospital visitó, como así también otras instituciones de ayuda humanitaria de esta ciudad.

Algunas mentes mezquinas esbozaban, qué le podrá representar desprenderse de esa suma cuando tiene tanto, pero una mente más abierta puede pensar, cuántos estarán dispuestos a dar una cantidad proporcional a la que ella dio, pero sin embargo no lo hacen y continúan con un acumulo de sin sentido absoluto.

Esta bella mujer cautivó, por una lógica implacable, a un grupo de argentinos que tuvieron el placer de oficiar de choferes aéreos quienes fueron los encargados de transportarla, en un helicóptero de la brigada aérea, desde Puerto Príncipe hasta Jacmel, una ciudad ubicada en el sur de Haití, y que fuera afectada grandemente por el fenómeno natural.

Los medios periodísticos también indicaron que durmió en las instalaciones del batallón brasilero, algo que pude confirmar pues ya hice, invitación mediante, dos visitas sociales al lugar, los brasileños son muy buenos anfitriones, allí está instalado el Force Commander, que vendría a ser el órgano de la ONU que dirige el despliegue y las operatividad de los militares en Haití y cuyo jefe es actualmente un militar brasileño.

El hecho concreto es que la ayuda se hizo efectiva, el viaje se realizó, fue transportada por personal argentino, el gozo de los que tuvieron el placer de estar cerca es notorio, tal cual lo evidencia la foto que me enviara mi amigo Luis, uno de los afortunados que gozó de su cercanía. La Jolie fue muy solícita, aún en el intenso ambiente testosterónico que la rodeaba y posó con todos cuantos la requirieron.

Debo reconocer que a pesar de la impactante figura que está a su lado, Luis parece mantener una compostura plena, al menos exteriormente. Deseo finalmente que en el texto de esta narración no se haya manifestado en forma demasiado evidente ni mi cholulismo ni la sana envidia que siento por esta buena persona que he conocido hace muy poco y que me enviara aquella foto con consentimiento para su difusión, y a cuyo archivo le adjudicara el ostentoso, y ligeramente vanidoso nombre de: "Angelina y yo"

Marzo de 2010




El gendarme – Un orfelinato (Partes 1 y 2)

La palabra gendarme, siempre me generó una imagen de una persona recia, dura, custodio fiel, estoico, hasta con una cuota de agresividad, tal vez de sentimientos poco intensos y algo pobre en sentimentalismos.

De ahí que, cuando al poco de llegar a Haití, me enterara que unos 80 de los casi 400.000 huérfanos que existen en este lugar eran atendidos por un gendarme y además argentino, mi sorpresa fue mayúscula y mi interés creciente en cuanto a conocer a este particular sujeto.

Alguien le hizo llegar este deseo y a los pocos días de mi estadía se apersonó en la farmacia. Luego de conocerlo y tras un intercambio de mails y llamadas telefónicas logramos concretar, el viernes 26 de febrero, una ansiada visita al Orfelinato Rose Mina de Diegue.

Junto a Miguel; un marino argentino que está trabajando para las Naciones Unidas y que gentilmente se ofreció a llevarnos y que también tiene un vivo interés en tareas humanitarias; Gonzalo, Paola y David, todos estos últimos médicos, arribamos a la citada instalación a eso de las 3 de la tarde.

Ni bien llegamos varias decenas de niños nos recibieron gritando a coro Ar-gen-ti-na, y nos rodearon con gran alegría. Luego de las consabidas presentaciones, subimos unas escaleras y entramos en un recinto en el que el intenso calor reinante era equiparable al intenso calor humano emanado por estas criaturas. Fuimos rodeados y requeridos por esa gran masa de pequeñuelos de piel oscura, cuya monotonía de color era interrumpida por el blanco de unos ojazos tiernos, ávidos de cariño y el de una sonrisa fulgurante que parecía irradiar la esencia de un alma muy pura y muy simple.

Un par de días después de esta experiencia, leyendo a Saramago rescaté una frase que se adecua en un todo a lo que se percibía en esta situación y a estos seres tan particulares: “gente de poco tener y mucho sentir”.

La visita continuó jugando con los niños durante un buen rato, haciéndolos cantar, por momentos ellos entonaban canciones típicas y por ahí saltó uno los nuestros con el Chu chu ua de Piñón Fijo y hete aquí que el coro de niños tenía un conocimiento pleno del tema, denotando la universalidad de nuestro coterráneo al menos en esta parte de América y atendiendo también a la diferencia de idioma.

Con esfuerzo Miguel y yo logramos abandonar un instante a los niños y nos fuimos a hablar con el gendarme al que todavía no presenté, se llama Osvaldo Fernandez, como dije es argentino, llegó no sé bien cuando, hace unos años también en una misión de paz de la ONU, se enamoró de Haití y también de una haitiana llamada Roland Celestin, su esposa actual y juntos dirigen el Orfelinato Rose-Mina de Diegue.
Osvaldo se retiró como gendarme, tiene su pensión por tal actividad y además es director técnico de futbol de un equipo de República Dominicana.

Nos mostró las instalaciones del orfelinato, pudimos tomar cuenta de algunas de las necesidades del mismo, algunas transmitidas verbalmente por Osvaldo y otras que se evidenciaban por la sola observación del recinto o de sus moradores.

Debido a la necesidad de cumplir con un horario de regreso tanto por parte de las obligaciones de Miguel y por las nuestras en el hospital, y tras la ardua tarea que me demandó despegar de los niños a esos tres jóvenes médicos que evidenciaban plenamente su paternidad aún no satisfecha, emprendimos la vuelta con una confusa pero profundamente regocijante mezcla de sentimientos y con la plena sensación de que es mucho lo que podemos aportar con un mínimo de voluntad.
No sé si he podido lograr una transmisión aunque sea aproximada de la experiencia y de sus actores, porque no me resulta para nada fácil describir sentimientos, pero si al menos he llegado al corazón de algunos lectores de este texto el objetivo fue cumplido.


Pd:
En diario Clarín del 12-02-10 publicaron una nota del orfelinato.
Se puede leer en el siguiente link: http://www.clarin.com/diario/2010/02/12/um/m-02138960.htm
El orfelinato dispone de una página web cuya dirección es la siguiente: http://www.juntosporhaiti.org/photo_player_flash.htmlAdemás en el día de hoy fue transmitida por Canal 9 de Buenos Aires una nota que le hiciera la periodista Canosa.

El gendarme – Un orfelinato (Parte 2)

A los que hayan sentido que el mensaje anterior les movió algo su interior y que creen que pueden hacer algo por alguien trataré de transmitirles algo de lo poco que sé y que puedo haber aprendido en este poco tiempo y que se refiere al tema de la ayuda que se pudiera prestar:

  • Por qué?: La respuesta a ésta pregunta debería estar explícita e implícita en el texto anterior del mismo nombre con la extensión (1).

  • Qué?: Parte de las necesidades se pueden haber recabado en la dirección web del orfelinato. Por lo que pude apreciar hay muchas más que quizás son más difíciles de concretar, por lo menos en lo material directo, pues son necesarias muchas mejoras edilicias como por ejemplo, pisos, baños, etc. Hay muchas personas trabajando allí dentro dos enfermeras que cobran un sueldo de 100 dólares cada una más algo de comida que se llevan a su casa desde el orfelinato. Este sueldo era cubierto por haitianos. La continuidad de estos aportes está en riesgo debido a las secuelas económicas del terremoto. (*)

  • Cómo?: La única forma que conozco hasta el momento es a través de los Cascos Blancos. He podido conseguir el mail y el teléfono del encargado logístico de esta institución. Quizás algunos de los reciben este correo pueda saber de alguna otra manera, ruego hacerla llegar, para retransmitirla a quien la requiera. (*)

  • Cuándo?: Ahora, mañana, el mes que viene, el año que viene. En cualquiera o en todos los momentos propuestos. Estos niños se harán grandes y podrán ser personas de bien, vendrán otros y seguirá porque la pobreza estructural de Haití difícilmente cambie de un día para otro. Bienvenidas serán las ayudas ocasionales o circunstanciales pero mejor aún aquellas permanente y sostenidas que permitan brindar un mínimo de previsibilidad a los directores de este instituto.

  • Cuánto?: Esta respuesta es privativa de cada individuo. Tan sólo depende de la posibilidad y de las intenciones.

(*) Como el contacto con Osvaldo si bien no fue único, fue esencialmente breve, es probable que en un futuro cercano nos reunamos a charlar un buen rato para poder hacer un listado de necesidades bien concreto y para que pueda darnos más detalles sobre la forma de hacer llegar la ayuda.


Gemelos

Traspapelado quedó este hermoso mail que Jorge nos enviara desde Haití el 10 de febrero del corriente... ¡pidiendo las disculpas correspondientes transcribo el texto!

Maxon es quizás el primer haitiano que conocí, trabaja como traductor en el Hospital Militar Reubicable, es un negro extraordinario, y aunque en estos pagos decir negro no es bueno, lo digo con el mayor respeto y aprecio por esta persona. Su nombre completo es Jean Maxon Casseus.

La pasada semana apareció Maxon por la farmacia, me lo presentaron y me contó que estaba contento porque habían operado a la madre y el pronóstico de un tumor maligno se había felizmente transformado en un fibroma benigno y la misma gozaba de buena salud.

Por otro lado me contó, con lágrimas en sus ojazos, que había perdido su casa en el terremoto, que estaba durmiendo en lo de un amigo, que en la noche sacaban los colchones a la calle y allí dormían por temor a otro sismo, que a su pareja se le había caído una pared encima y afortunadamente estaba bien.

Que ella estudia enfermería en una escuela privada, que las que estudiaban en la escuela pública terminaban su clase a las 17 y el terremoto sucedió a eso de las 16:53. Murieron todas. Que la cárcel se rompió lo suficiente como para que los bandidos (los presos) pudieran recuperar su libertad. Vivieron casi todos.
Quisiera expresar algún comentario al respecto pero tengo temor a herir susceptibilidades religiosas. Los que me conocen de cerca comprenderán porqué digo esto.

Sigamos con Maxon. Es un haitiano de clase media (haitiana, ok?). Nació en Les Cayes una ciudad a unos 120 km de Puerto Príncipe. Su padre, Bea es agricultor, su madre se llama Annie. Cursó sus estudios primarios en su ciudad natal y luego sus padres lo enviaron a Puerto Príncipe donde cursó la secundaria, luego una tecnicatura en electricidad y hoy (a los 33 años) está terminando su licenciatura como Trabajador Social (o Asistente Social).
Cree que la base del progreso es el trabajo y el estudio, algo que sus padres le inculcaron con muchísimo rigor.
Quiere formar un hogar, tener hijos y hacer todo lo posible para que ellos tengan una formación superior, en EEUU si lo pudiera lograr. ¡La tiene clarísima! No creo que sea el estereotipo del haitiano pero, como dije antes, es el primero que conocí y es un tipo simpatiquísimo.
Culminando la charla le comento que tenemos muchas similitudes: la cultura del trabajo y del conocimiento, orígenes humildes (Annie y Bea – sus padres-, Elsa y Juan –los míos-), deseos ingentes de superación, espíritus inquietos y quizás otras que el tiempo (no todavía) no permitió conocer. Casi dos almas gemelas, que el azar o la causalidad enfrentó.





PD: Agradezco las respuestas elogiosas y estimulantes que he recibido periódicamente. Ahora deseo que tan sólo me respondan, cuando así lo deseen, contandome cosas vuestras aunque sean frivolidades, chusmeríos o novedades de vuestros respectivos ámbitos de trabajo, locales o nacionales.
Es una forma de no perder el timing de Argentina. Como encargado de la farmacia me asignaron un celular cuyo número es (509) 3450-6662. No recibe mensajes.