Gonaïves: una ciudad indescriptible

No me resultó fácil titular este texto, a tal punto que incurrí en una falacia pues digo que es una ciudad indescriptible y a continuación prosigo con la descripción. Argucias infudamentadas de la literatura.

La ciudad de Gonaives es la tercera ciudad, en cantidad de habitantes, de Haití, aunque este dato en este país es muy dudoso dado la escasez de registros de población que posee. Se estima en 100 mil el número de almas que la habitan aunque luego del terremoto ocurrió una migración importante desde Puerto Príncipe y otras zonas afectadas. Gonaives es una ciudad en cuya constitución física reina el polvo y la piedra, todo tiene un tono color tiza, es sumamente seco, llueve muy poco pero cuando ello ocurre generalmente es con mucha intensidad y como se halla en la base de un cerro, se suelen producir aludes que provocan grandes daños y en ocasiones cobran muchas vidas. Paradojas de la naturaleza. Además de la ciudad cuyo nombre tiene una “i” con doble punto, Haití cuenta con una Isla, un golfo y un canal de la Gonave. Vano fue mi intento de buscar el origen o significado de la palabra.

En este paraje del universo se encuentra asentado el grueso de las fuerzas militares argentinas, cuatrocientos sesenta individuos aproximadamente, cuya función es el mantenimiento de la paz en la región. Como toda unidad militar dispone de un área destinada a la atención de la salud de sus integrantes, lo que se da en llamar hospital de nivel uno, o sea la menor categoría en cuanto a complejidad. Todos aquellos casos clínicos que allí no se resuelvan son enviados a nuestro hospital que es de Nivel 2. De la medicación e insumos médicos que de Argentina se envía a nuestro hospital en Puerto Príncipe, una parte se deriva a este hospital Gonaives para que pueda contener la demanda.

Con el objeto de evaluar las necesidades de este establecimiento para el año 2011 y elevar el correspondiente pedido al Estado Mayor Conjunto, tuve que realizar un viaje a esta ciudad. El medio de transporte fue, afortunadamente, un helicóptero MI-8, igual que el que usara para ir a Cap Haitien, por lo que tuve, por segunda vez en poco tiempo, la aventura de desplazarme en este particular aparato. En la sala de embarque me encontré con el cónsul de Argentina en Haití, tiene unos 40 años, muy simpático y agradable, con el cual ya había tenido una conversación telefónica hace un par de meses y habíamos charlado un poco el día en que se realizó la ceremonia de conmemoración del Bautismo de Fuego de la Fuerza Aérea. Tuvimos un diálogo ameno especialmente sobre ciertas realidades de Haití y del accionar de la embajada aquí. Al igual que el viaje a Cap Haitien, y como suele ocurrir en todo aquello afectado a las Naciones Unidas, la constitución del pasaje era cosmopolita.

Una vez bajados del helicóptero, nos estaban esperando el comandante del batallón y sus subalternos principales, nos dirigimos a las instalaciones y con sorpresa vi que había una formación de unos cincuenta oficiales, solamente faltaba la banda. Por supuesto que no me estaban esperando a mí, sino al cónsul, pero como yo venía con él tuve que pasar por esa instancia, inclusive algunos hasta se me cuadraban y hacían la venia. En ocasiones suelo presentarme como “Encantado, Mayor Robledo”. Lo hago cuando estoy de uniforme y los interlocutores miran extrañados mi falta de jinetas, entonces me apuro en aclarar “Mayor de 50, soy farmacéutico y civil”. Sólo lo hago con pocos y con quienes aparentemente pueden tener sentido del humor o cuando estoy con algunos de los nuevos amigos que me presenta a algún conocido.

Salvadas las formalidades, fui hasta el hospital y estuvimos trabajando durante toda la mañana hasta la hora del almuerzo que reunía también cierta gala dada la presencia del funcionario. Luego continuamos trabajando una hora más y dimos por finalizada la tarea.

Faltaban unas dos horas para el regreso, así que fui hasta la sala de check-in a presentar mis papeles, una vez cumplida la formalidad y como quedaba bastante tiempo decidí abandonar el buen clima del aire acondicionado del lugar para internarme en el extremadamente cálido ambiente de las dos de la tarde de Gonaives para hacer una recorrida. Paró un camión pequeño que estaba llevando al cónsul en un “city tour” y me acoplé cuando tan sólo quedaba recorrer un par de batallones cercanos, lo cual no fue muy novedoso, pero sí una manera dudosa de disfrutar un sauna muy particular y por supuesto enfundado en el típico uniforme con chaqueta que ya estaba mutando su verde por un verde oscuro debido a la profusa sudoración.

Es habitual que el ser humano, por su natural ingenio e instinto se nuclee en lugares donde se tiene acceso a agua y nutrientes y, si es posible además, en donde la naturaleza sea pródiga en algún recurso que pueda generar dividendos económicos. La primera vista de Gonaives desde el aire es casi angustiante, pues nunca había visto algo tan parecido a un desierto con la particularidad de que había muchas casas, unos tonos que oscilaban entre un gris y un beige claro, unos pocos árboles de escaso follaje, un suelo de polvo y piedra, y a todo ello se suma el intenso calor que todo lo envuelve. No alcanzo a comprender cuál es la razón del asentamiento de gente en ese lugar.

Se me ocurre tan sólo una disparatada explicación: que todos sus habitantes sean muy malos, que sean conscientes de su maldad, que tengan garantizados para el más allá su pasaporte al infierno y que su estadía en este lugar constituya tan sólo una aclimatación al mismo.

Junio de 2010


2 comentarios:

  1. SR. JORGE ROBLEDO, BUSCANDO INFORMACION A CERCA DE TODO LO RELACIONADO CON ESTA "INDESCRIPTIBLE" CIUDAD, ME ENCUENTRO CON ESTA INTERESANTE PAGINA Y SU HERMOSA Y GRAN TRAYECTORIA. MI INTERES POR SABER DE HAITI SE DEBE A QUE MI MARIDO EN ESTE MOMENTO ESTÁ VIAJANDO RUMBO A GONAIVES PRECISAMENTE COMO CASCO AZUL DEL EJERCITO. SUPONGO REALMENTE QUE LA EXPERIENCIA VIVIDA DEBE SER MUY RICA.
    MIS FELICITACIONES EN PRIMER LUGAR POR SU LINDA FAMILIA Y POR SU ESPIRITU DE PROGRESO Y DE SOLIDARIDA.
    YO TAMBIEN TENGO UNA MUY HERMOSA FAMILIA, MI ESPOSO ES COMUNICANTE Y TENEMOS DOS HERMOSOS HIJITOS.SOY LICENCIADA EN DIAGNOSTICO POR IMAGENES, TRABAJE EN SANTA ROSA DE LA PAMPA EN DOS CLINICAS PERO EN ESTE MOMENTO ESTOY DESEMPLEADA POR LOS TRASLADOS DE MI ESPOSO. CREAME QUE LO UNICO QUE DESEAMOS DESDE EL DIA QUE PARTIO DE CASA, ES PODER VERLO NUEVAMENTE CON NOSOTROS, Y ESO SERA SI DIOS QUIERE ALLA POR JUNIO DE 2012. LO SALUDO CORDIALMENTE Y UNA VEZ MAS, FELICITACIONES POR ESTE BLOG.

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  2. Desde Bilbao (España) con una hija que acaba de aterrizar ahí. Gracias por la información.

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